Antonio Brunete, impulsor y director del Club

Hace pocos meses nació TRC-THE RUN CLUB , como evolución y sobre los pilares excelentemente asentados del Madrid Río Running Club al que su creador, Antonio Brunete, está dotando de más personalidad, semilla de un ambicioso – pero medido – proyecto de expansión que exportará su filosofía deportiva a otros «lugares».
Cada día aumenta su prestigio como respuesta a su propio buen hacer, ayudado por Diego y María José (Majo), también profesores del Club; y del grupo de personas que asisten cotidianamente a sus entrenamientos y quedadas deportivas (Antonio se muestra feliz y muy orgulloso de la fidelidad de muchos que siguen con él desde sus inicios).
El grupo – de admisión abierta – es cada día más grande y sobre todo más cohesionado porque lo componen personas muy interesantes (así los define Antonio).

En THE RUN CLUB prima la felicidad.

«No es solo correr», dice su hashtag, que se ha convertido ya en eslogan de marca. Es estar en grupo haciendo deporte, es que te ayuden, que te sientas acogido, es enriquecer el deporte con técnicas físicas y emocionales que lo complementan…
Es poder disfrutar de una auténtica sensación de bienestar, o pasar un rato fantástico socializando una actividad como el correr.

Hay diferencia con otros clubes más centrados en aspectos competitivos en donde si no das el mínimo y presionado por los tiempos, la gente pudiera enfadarse porque les puedes estar retrasando. Sin embargo el objetivo en THE RUN CLUB es disfrutar de la afición de correr y contagiar el bienestar que esto brinda, así como la idea de que todos podemos hacer algo de deporte ya sea a un nivel u otro, sin renunciar a vencer los retos personales en la evolución de la propia disciplina y la constancia; pero sin la obsesión por la marca, más por afición, por disfrutar del momento en grupo y pasarlo bien a la vez que se van conquistando hitos de superaciones personales en cuanto al hábito de hacer deporte y de modelar tu vida sana compartiéndolo con los demás.

Dicen que en Noruega, en donde a pesar de sus meses de oscuridad la gente es muy feliz, resetean sus vidas con lo que llaman ‘kos’ (rescatar tu propio tiempo para realizar tu propia afición haciendo cómodo y acogedor el esfuerzo compartiéndolo en grupo) va mucho más allá del ‘hygge’ de los daneses, del ‘perfect moment’ de los estadounidenses o del ‘quality time’ típico de la sociedad estresada. La poderosa naturaleza noruega y los bruscos cambios de estación llevan a la gente a juntarse y crear momentos de acogedora intimidad. Eso mismo propone TRC, calidez, unión y risas practicando este deporte en grupo unidos por el esfuerzo.

Esperamos un minuto a «Juan», que se ha retrasado, pero viene.

Cada grupo según su interés y sus propios objetivos tiene sus entrenamientos específicos.

«El grupo ayuda mucho , porque da alegría y apoyo. Yo sola no hubiera durado 10 minutos. Vamos hablando, tiramos unos de otros, compartimos chascarrillos en el esfuerzo…», decía una persona incorporada recientemente al club.

Siempre hay un tiempo para unos vinitos, unas cervecitas, esas tapas buenas de Madrid compartiendo amistad.

Esas risas y ese ambiente es el que se aprecia en las cientos de fotografías que
he visto en su web y en sus redes sociales, en las distintas actividades del Club.
Entra en su Facebook y verás cómo comparten esfuerzos y alegrías

También se ha creado en el Club un grupo de senderismo, que mueve la monitora Conchi con mucha empatía, para los que no pueden o no quieren correr. De momento es urbano en torno a la propia Casa de Campo, que les permite hacer distintas rutas sin necesidad de repetir. Andan los domingos y los sábados lo combinan con una eficaz preparación de Flexirun con la profesora Majo.

Se inscriben en pruebas y carreras de distinta dureza según el interés de cada participante del grupo, asistiendo como miembros de TRC a distintas citas anuales, tanto en Madrid como en otras ciudades. Dependiendo del nivel en el que cada uno se encuentre y del asesoramiento técnico de Antonio, Diego y Majo, se atreven unos a pruebas populares de iniciación o de dificultad suave, otros en carreras de 10 km y los más expertos-as, de momento en Medio Maratón…
En todo caso siempre hacen de ello una fiesta deportiva con el mejor ambiente de alegría y compañerismo.

Me explica Antonio , «Cuando me dicen que quieren hacer esta o aquella carrera, digo ¡Estupendo!, yo siempre animo y nos ponemos a ello, pero que salga todo orgánico: si vas corriendo, evolucionando y nos vas pidiendo más, vas aumentando distancia… Si llega un momento en que estás evolucionando, ¡perfecto!, pero si lo fuerzas demasiado, y llegas muy justo al final, es cuando pueden venir lesiones…es cuando lo haces y no disfrutas y se te acaba convirtiendo en algo que te autocastiga, cuando buscabas un reto y sufres porque no llegas…
¡Mejor lo orgánico!. El esfuerzo natural medido y seguir evolucionando para disfrutar más de la propia victoria de llegar».

Además de running, practican «FitRun» un entrenamiento funcional pensado en las necesidades de los corredores y «FlexiRun», combinado que está teniendo una enorme aceptación, diseño de Majo, mezcla de Pilates y estiramientos con momentos de Yoga, para complementar entrenamientos.

El local, al que se han trasladado ahora en febrero, en el Paseo de la Ermita del Santo 14, en Madrid Río, a la altura del Puente de Segovia, dispone de las comodidades necesarias para que fluya la actividad sin trabas: zona de entrenamiento, vestuarios, duchas, taquillas, zona de descanso…

No es casualidad que Antonio, que lleva en esto del entrenamiento personal desde hace bastantes años, que ha cursado Educación Física y es Graduado en Marketing, que ha practicado multitud de deportes como Triatlhon, Balonmano, Trail… haya ido acercando la sede de su club a un entorno ideal, en pleno salón de pinos de Madrid Río en primera línea de agua, con vistas magníficas al skyline de Madrid desde la mirada del Puente de Segovia. Un lugar que reconforta el alma en un espacio entre arboleda, agua y césped que permite practicar estos deportes con dosis naturales añadidas de oxitocina.

Le pregunto por las edades de quienes componen el Club, pensando en que tal vez mi carnet de identidad pudiera impedirme participar. Me contesta que ahora mismo las edades se sitúan en un arco entre los 19-20 años del más joven a los 61 de la más mayor, concentrándose el mayor número de personas entre los 30 y 45 años. Y me aclara con contundencia que la edad no es un obstáculo.

Me marcho pensando en lo interesante que es este club y en la capacidad de convicción de su director. ¡Mañana mismo me apunto!.

Si quieres conocer más: TRC-THE RUN CLUB / Paseo de la Ermita del Santo 14. Madrid Río / WEB /

Imágenes «robadas» a su Red Social corporativa
ChLL/ Para enmadridrio.es