Aunque la fotografía responde a una performance en Chile «Rompiendo estereotipos», el titular es real 

Por fuera estas tejiendo; por dentro, tu cabeza se está desenredando

Una vez desaparecida la entrañable rutina de nuestras abuelas, hacer punto tuvo otro “boom” hace pocos años entre los ejecutivos varones y mujeres buscando un estilo de vida más  “slowlife”, pretendiendo un mayor control de tiempo y pausar el ritmo frenético como rechazo a un estatus de actividad lleno de prisas y presiones de las ocupaciones de la vida actual.
Curiosamente lo que parecía una moda que se desinflaría pronto, cada vez tiene más adeptos. Tan solo en los Estados Unidos se calcula en más de 45 millones las personas que lo practican y, sin ir más lejos, en España ha aumentado exponencialmente la industria relacionada con los distintos materiales y utensilios para su realización.
También han proliferado los centros que invitan a reunirse en su local a hacer punto como actividad relajante. Eso sí, en grupo, porque así tiene muchas más ventajas para la mente y para mantener la alegría.


Es el caso de Trotamundos Madrid, un interesante centro, abierto entre otras actividades a talleres prácticos que fomentan la relación cultural, científica y recreativa de las distintas edades. El centro está estratégicamente ubicado en Madrid Río, junto al Parque de Atenas y a los Jardines del Moro en el Palacio Real,  en el eje del río de nuestra ciudad que se está dando a conocer también como un River Valley en Madrid por la instalación en la zona de multitud de oficinas de empresas tecnológicas de vanguardia ; también por su cercanía al único Campus de Google en Madrid , a Imaguru  y otros «garajes» de startups.
Trotamundos tiene un programa de «hacer punto» y otro de costura, ambos en grupo.


¿Una nueva forma de yoga en el siglo XXI? ¿Cuáles son sus beneficios?

Son muchas las investigaciones que concluyen que tejer es bueno para la salud mental. Dicen que la actividad de tejer, al ser repetitiva y de realización pausada y que exige concentración, equilibra por contraste el ritmo cardíaco y calma nuestra respiración creando una sensación de quietud y serenidad.
Es una terapia antiestrés, relaja la mente, calma la ansiedad, mantiene alejados los pensamientos negativos, nos distrae de nuestros dolores físicos, consigue resultados antidepresivos, estimula nuestro desarrollo neuronal

Y, por si fueran pocos estos efectos en nuestra mente que la llevan a un estado parecido a la meditación al lograr la evasión poniendo el foco en la atención consciente, no son menores otros efectos físicos o de bienestar emocional como pueden ser mejorar la memoria, la prevención de la aparición de enfermedades degenerativas cerebrales, ejercitarnos en motricidad para combatir problemas en los huesos y articulaciones;  el aumento de  nuestra capacidad de paciencia, nuestra constancia, nuestra disciplina, el desarrollo de nuestra creatividad…

Estimula la autoestima 

¡Qué bonito el gorro de playa que se ha hecho María!

Hoy día es también una tendencia todo lo que significa «hacerlo uno mismo» (do it yourself), no solo por lo reconfortante que pueda ser haber creado con tus propias manos algo, también por el sentimiento del valor que supone en el desarrollo de tus cualidades artísticas. Si además alguien – cercano a ti o extraño – halaga una prenda realizada por ti, el orgullo y el subidón de autoestima es de nivel 10.

Tejer en grupo crea adicción a vivir

Si decides acudir a un centro para socializar tu afición imparable o iniciarte en ella, te aconsejarán sobre cómo hacer que su práctica sea complemente saludable. Te recomendarán levantarte para estirar piernas cada cierto tiempo aunque sea un par de minutitos y no tejer con las piernas cruzadas y utilizar apoyo para los brazos para no dañar ni dejar doler las cervicales, tendrás iluminación natural o eléctrica con suficiente intensidad lumínica, y…
Y no te faltará la alegría compartida del grupo, que te deja también esa agradable sensación de vivir.


 ChL/ enmadridrio