Si hablamos de Bicicletas Reclinadas, Jason Harris y su firma 3ike ubicada en MadridRío, son referencia en España y en muchos otros países de Europa.

Aunque por su nombre y apellido (y un poco por el sonido de su acento, solo de vez en cuando) no lo parezca, Jason Harris nació en Galicia; si bien es de padre inglés y tiene la doble nacionalidad.
Yo le había comentado que por su nombre y por su acento al teléfono cuando concertamos la entrevista, no parecía de aquí.
Bueno, no soy de aquí es mucho suponer – me dijo – nací en España soy de ascendencia británica, de padre inglés. Tengo también nacionalidad británica y llevo en España toda la vida, la mitad en Madrid.

¿Si conservas de adulto la afición de montar en bicicleta significa que te gustó mucho de pequeño? ¿Cómo te aficionaste?
No sé si es por ello, pero desde siempre me gustó ir montado en bici. Desde pequeño me movía por la ciudad en bicicleta en verano y siempre que podía en otras épocas del año.La bici me daba mucha independencia. Cuando me lo pude plantear empecé a hacer cicloturismo. Allá por el 2003 comencé a hacer recorridos y me gustó mucho, es otra forma de viajar. Me fascina, uno se siente libre, no depende de horarios ni de nada ni de nadie; te llevas tu tienda de campaña y si no tienes posibilidad de estar en un camping o en otro alojamiento, te puedes buscar un espacio al aire libre… coges tu mochila y con lo puesto y una tarjeta de crédito haces unos viajes maravillosos.

¿Has hecho recorridos muy largos?
Me habría gustado hacer viajes más largos, pero tampoco tenía mucha oportunidad de ello, mi ocupación como “ejecutivo estresado” no me dejaba ir más allá de viajes de diez o doce días en los que recorría distancias de unos mil kilómetros como mucho.

No está mal. No es una distancia corta en un viaje.
Es cierto, no está mal, no son distancias pequeñas, pero tampoco es un viaje larguísimo, hay gente que se recorre varios países y eso supone más días y más miles de kilómetros en una sola expedición.

¿Cuándo nace tu afición por las reclinadas?
La desventaja que yo encontré al viajar en bici durante largos recorridos era la incomodidad de la postura y el sillín de la bici convencional, que te deja el trasero con un dolor insufrible. Es la doble cara en los viajes de recorrido largo y por lo que a veces se convertían en incómodos. Se me hizo tan incómodo, que teniendo claro que quería seguir utilizando la bici y viajar de esa forma, me acordé que en algún viaje anterior a la Europa del norte había conocido las reclinadas, aunque no les había prestado mucha atención. Comencé a buscarlas en España. No había casi nada, tan solo una tienda en Barcelona que no tenía mucha experiencia en estos ciclos y apenas tenía uno o dos modelos.
Se me ocurrió la idea de que ya que no había en España dónde se podía alquilar o comprar estos servicios, por qué no dedicarme yo a ello.

¿Y le echaste el arrojo de dejar tu profesión de periodista para iniciar esta aventura?
Así fue. Aunque no fui tan directo ni tan rápido. Me hice muchas preguntas. Me preguntaba que por qué no había estos servicios en España, si en otros países sí existían. Yo mismo me contestaba de forma pragmática: porque no hay mercado, porque no se venden. Esa era la razón más lógica.

Siempre tuve en mente la idea de montar una empresa, jamás había pensado algo así, me pareció muy motivador y entonces ya sabes, cuando nos pica una idea erre que erre, convencemos a nuestra mente de la inversa que pensábamos y me dije: ¿Y si rompemos el círculo de que no hay estos servicios porque no se conocen? ¿Y si le damos la vuelta y hacemos que se conozcan para que se vendan?. Me convencí de que podía haber un mercado, y arriesgué.

Imagino que no debió ser fácil dejar tu puestazo como periodista, como corresponsal de finanzas para la Bloomberg TV y arriesgarse en esto.
Mi trabajo me gustaba, pero me saturaba mucho, era un ritmo brutal. Me parecía que aquello acabaría con mi salud mental y física. Pero así era la vida. No fue una decisión radical, al principio compartía las dos dedicaciones, el trabajo y esta de la bici – venta como afición complementaria, almacenaba en mi trastero y vendía por internet.

¿Hasta que pasaste a “mejor vida” y te dedicaste a esto full time?, porque no me negarás que la bici es un icono de felicidad, evoca naturaleza, vida…
Me pareció muy motivador, muy interesante. Como te digo, estaba muy saturado sí y hace once años que empecé poco a poco a cambiar de vida. No han sido fáciles, pero han sido apasionantes.

Tu semblante de alegría manifiesta que fue un buen paso ¿Sí?.
Como dices, por un lado sí he pasado a mejor vida, más sana, más mía, soy mi propio jefe, tengo la libertad de organizarme mis tiempos y tal vez el hecho de que no sea tampoco una tienda convencional no me obliga tanto, me da una libertad para poderme ir a esos viajes, aunque sigo sin hacerlos muy largos.
Por otro lado, es duro sacar adelante un proyecto que aunque está consolidado al menos en un nivel aceptable, tiene un nicho de mercado muy estrecho y difícil. Es complicado, pero ahí andamos.

¡Bueno Jason, no te haces milloneti con esto, pero eres feliz!
(reímos)
La verdad es que sí.
¿Este tipo de modelos de reclinadas que veo en este espacio, los triciclos, el velociclo, solo los tienes tú en España?
Casi podemos decir que sí. Bueno no soy el único. Hoy día hay ya algunas tiendas en España que venden alguna reclinada, pero no lo hacen en exclusiva y desde luego no tiene la especialización y el conocimiento que tengo yo sobre ellas, que solo me dedico a esto y me centro en unas marcas que dan muy buenos resultados.
Yo no solo vendo reclinadas,  asesoró también, es una parte fundamental de mi trabajo. Aquí no viene alguien y te dice: “venga me llevo esta”. Eso ocurre muy rara vez. Además, la industria de las reclinadas es muy pequeña y muy artesanal; se fabrican a petición, con los requisitos del cliente, colores, opciones de configuración de componentes… Lógicamente cada fabricante te da sus propias opciones y nuestra experiencia asesora sobre ellas abriendo más posibilidades a nuestros clientes.

Si te digo la verdad, me resulta increíble pensar que es cómodo andar en una reclinada.
Pues son comodísimas. Es como conducir un coche a pedales, la espalda recostada…¡Es mucho más cómodo!. Prueba una…
Probé y comprobé que a pesar de la postura que parece contorsionista a simple vista, para conducir bicis, es mucho más cómoda que la convencional. Es verdad.

Aún así, me pongo en la piel de quien tiene que sacarla de casa para dar un paseo o para ir al trabajo. Imagino la incomodidad y le pregunto:

¿Jason, mover esto en un piso no es un trasto?
La reclinada de dos ruedas son un poco más largas que la bici convencional, por lo demás tiene unas medidas similares y no hacen que sea mucho más difícil entrarlas y sacarlas en casa. Las reclinadas de triciclo son más incómodas de tenerlas en casa, sus 85 centímetros de ancho no entran por una puerta estándar si no la metes de lado. Es cierto que mover un triciclo en espacios estrechos es algo más complicado.
Aunque es curioso, pesa más que una bici normal, pero en comparación del tamaño que tiene está muy bien de peso, solo unos 16 kg. Son cuadros de aluminio… son extremadamente ligerasmucho más de lo que parece.

Seguimos hablando de la comodidad
Imagino que tus clientes buscan en las reclinadas la comodidad, ¿no es así?
Bueno son distintos los perfiles , pero sí, es así; hay muchos aficionados a la bicicleta que quieren seguir haciéndolo en condiciones de mayor comodidad, el sillín convencional se hace duro.
También se interesan por las reclinadas, personas con movilidad reducida en diferentes niveles que creen que para seguir montando en bici o desplazarse necesitan una bicicleta adaptada hasta que se dan cuenta de que un triciclo reclinado, por ejemplo, sin ser una bici ortopédica, les ofrece esas prestaciones .

Tu tienda está en una ubicación inmejorable, en primera línea de río. Imagino que ello ayuda a las ventas.
Bueno, te aclaro que mi tienda no es una tienda convencional, mi escaparate está en internet y aquí atiendo con cita previa al público interesado. No tiene mucho que ver la ubicación de este espacio porque mis ventas se inician online en la mayoría de los casos. Podría estar en cualquier otra zona de Madrid. Es verdad que a mí me viene muy bien esta zona porque me encanta, me permite mis paseos por el río, casa de campo…y porque es ideal para probar las máquinas con los clientes.

¿Qué evolución de venta ha tenido la reclinada en todo este tiempo?
En Madrid, Barcelona y zonas de costa… bastante. En Madrid porque hay mucha gente, muchos aficionados y en Barcelona porque hay allí una cultura ciclista evolucionada.
En el litoral norte son muy deportistas y quizás haya una mayor concentración de bicicletas reclinadas, también en el litoral levantino. El buen tiempo es una de las causas, en este caso, las zonas de paseos de playa y que habitan muchos “guiris” aficionados a ese buen clima y con la cultura de la bicicleta integrada que se atreven más con este tipo de modelos.

¿Esto qué es?
Se llama velo-móvil, es la evolución de lo que en un principio se llamó el velo-car; un coche a pedales, tiene la estructura interna de un triciclo pero para aligerar el peso, para que sea realmente eficiente en su aerodinámica, se ha creado una estructura compacta con su carenado ligero que entra en el viento. Pesa 32 kilos y te coge unos 40 km /hora fácilmente.


Pongo cara de asombro y me explica que la resistencia al viento si no hay pendientes es cuatro veces menor a mayor velocidad  y que a ello ayuda un carenado aerodinámico que permite «entrar» con mayor facilidad en el viento y algunas otras razones que me llevan a creerle.
Es para tenerlo más en garaje, por mayor facilidad de movimiento. No tiene por qué ser solo un capricho. Imagínate zonas rurales con distancias no muy largas de casa al trabajo que pueden cubrirse en bicicleta… un velo-ciclo es ideal como alternativa al coche en ese tipo de zonas, es perfecto para gente que quiere ir a trabajar cubriendo distancias medias, de pueblo a pueblo por carretera secundarias o locales, muchos prefieren este tipo de pedaleo en el que se va muy cómodo. En otros países se ven mucho por carreteritas y caminos rurales. No es demasiado práctico para una ciudad como Madrid, evidentemente aquí estás parando en cada semáforo constantemente, estás entre coches de mucha más altura, atascado, sin mucha visibilidad… no es para ese trasiego cotidiano de la circulación de Madrid, pero un día festivo…tampoco es mala idea.
Son más bien para una ciudad más práctica o para hacer deporte, para otro tipo de desplazamientos, para el que le gusta la velocidad…

En este vídeo  Jason saca su velociclo a las calles  para «demostrar» cómo circula un velomóvil en una ciudad como Madrid, con abundante tráfico y velocidad moderada. En general, el velomóvil es muy respetado a pesar de ser muy bajo (quizá por lo extraño que resulta para los conductores, quizá también porque parece un vehículo a motor) y no hemos sentido peligro en ningún momento. Obviamente hay que circular con los cinco sentidos y un espejo retrovisor a cada lado, pero en estas condiciones, prácticamente no se dan situaciones de riesgo.

¡Qué bonitas también estas bicicletas de carga!
Sí y además son polivalentes. Mira, esta está diseñada para llevar niños, hay otra versión que tiene una plataforma de carga, distintas versiones con dos bancos dos asientos para los niños,  te permite llevar cuatro niños y tiene capota para llevarlos en invierno.


¿También son eléctricas?,tiene que costar mucho esfuerzo llevar ese peso en un triciclo de carga…
A todas se les puede instalar asistencia como accesorios, por defecto no lo llevan. Estas máquinas vienen de los países llanos del norte de Europa en los que no se hace muy necesario el motor de asistencia. No lo llevan de serie. La primera pedalada es un poco más fuerte pero como en todas, después van muy bien, aunque lógicamente se note en las cuestas.

¿Los precios asustan?
No. Las de carga están en un arco de precios entre 1800 y 2.500€, las reclinadas entre 2500 y 4.000 €

¿Por cuánto sale un velo-ciclo?
Unos 6.000€.
¡Me lo quedo para dar paseos por el río, en cuanto encuentre un garaje con salida sin cuesta !.

Gracias, Jason. Enhorabuena por tu originalidad.
Gracias a ti, Charles.

Jason Harris y 3ike han conseguido durante estos once años difundir las virtudes  de la bicicleta reclinada. Gracias a sus apariciones en tv, a sus artículos de blog, a sus mensajes en redes sociales… y a la organización de quedadas de aficionados circulando en grupo con ellas en diferentes espacios para darlas a conocer al gran público. Han puesto en valor este tipo de máquinas, que hasta entonces eran desconocidas y que, cuando uno las prueba ya no se las quita de la cabeza.
Os dejamos con este vídeo que, aunque es de felicitación del año pasado, es una felicitación vigente que refleja la comodidad de un paseo en reclinada por Madrid Río y nos acerca a lo buena persona que es Jason Harris deseándonos todas estas cosas que nos dice aquí…
ChL / 2019


3ike
Paseo de la Virgen del Puerto, 47. Madrid
Tel. 656 91 96 71 – 91 354 69 76
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