En los libros de literatura inglesa el rey Arturo era un monarca ideal tanto en la guerra como en la paz.
Julia tenía una historia que contar porque la llamaban en broma y con mucha gracia y cariño: LA REINA “H”ARTURITA

Ella era una niña muy traviesa que no paraba de moverse ni de hablar. En casa sus padres le decían: «¡Julia, estate quieta! ¡No paras!»

Y es que Julia era muy inquieta y no podía estarse parada, hasta cuando estaba sentada no podía parar de moverse.

En el cole, su profesora se pasaba la mañana diciendo:»¡Julia, siéntate bien!, ¡Julia, deja de moverte!»

 Era un culo inquieto, y no sabían cómo canalizar su energía porque en todos los sitios donde iba acababan diciendo lo mismo: ¡qué “h”arturita!

Al final descubrieron que la lectura de cuentos y la realización de determinadas actividades podrían ayudar a Julia.

En los cuentos encontró personajes que eran igual que ella y que con esfuerzo y constancia habían aprendido a relajarse y poder disfrutar de los momentos sin esa hiperactividad.

Había un personaje que le hacía mucha gracia, era un pulpito azul que no sabía qué hacer con tantos brazos y se pasaba el día moviéndolos de un lado para otro, ¡qué estrés!  Al final acababa haciéndose un nudo y ya no podía moverse ¡qué horror! Hasta que un día dedicó su tiempo en pensar que hacía con cada brazo y después de mucha paciencia encontró las ocho cosas que cada brazo podía hacer.

Leer cuentos le había ayudado mucho, pero necesitaba más actividades.

En primer lugar se dedicó a pintar, qué bonito era hacer dibujos. Poco a poco encontró un ratito cada día para desarrollar su imaginación y dejarlo reflejado en su cuaderno.

También jugaba con plastilina, la amasaba y la estrujaba, conseguía eliminar ese exceso de energía y sobre todo le encantaba crear figuritas que había leído en esos maravillosos cuentos, había creado su personaje preferido, su pulpito azul.

Sus padres habían decidido que Julia realizara algún deporte, ya que le permitiría gastar energía y aumentar su concentración y disciplina, por lo que la apuntaron a natación. A ella le encantaba ir a nadar y era cierto que su vida había mejorado mucho desde entonces, porque ya no era tan inquieta.

Julia se reía cada vez que se acordaba de que antes la llamaban: LA REINA “H”ARTURITA

Moraleja (y tírate de la oreja):
Cuando eres muy inquieto y no paras hay que buscar actividades que te hagan canalizar toda tu energía, puedes empezar leyendo cuentos, dibujando, jugando con plastilina y haciendo algún deporte. Esto te ayudará a aumentar tu concentración y disciplina y a eliminar la  energía que te sobra.

Sonia Castrillejo llega muy bien con sus cuentos a los niños y niñas cuando la invitan a colegios o a librerías a contarlos. Los que ya leen se han divertido mucho con su primer libro Las Aventuras de PI PA TI «El triste Arco Iris» ( si tus hijos no lo han leído, es una buena ocasión para regalárselo.
Su segundo libro ya está casi en galeradas.
ChL / enmadridrio.es

Sonia Castrillejo Cejudo
Es Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, dedicó 18 años de su vida al sector bancario. Gracias a su hija, Adriana, y a su pasión por el mundo infantil, hace magia con la vida a través de los cuentos.

Ella nos trae periódicamente sus ‘Mini cuentos con moraleja’. Cuentos breves para disfrutar del placer de leer al acostar a los peques o al despedir la jornada del día en las escuelas infantiles. Un ratillo en la tarde del domingo…
Puedes contactar con ella en cupicuwini@gmail.com


Enlaces a otros Minicuentos con Moraleja
de Sonia castrillejo publicados en este digital:

Cuatro ojos