Dance in Progress‘ está considerada como una de las mejores Escuelas de Baile para niños y niñas. Está en Madrid Río y en ella los peques pueden practicar las modalidades de Predanza, Ballet Clásico, Danza Española, Baile Moderno, Baile Contemporáneo, Gimnasia Acrobática, Clases de Giro…

Dicen que los niños y niñas que bailan son más felices

Así lo afirman multitud de estudios científicos como el publicado en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine o los de la Universidad de Derby (Reino Unido), de la Universidad de Nueva York o el de la Universidad de Orebro en Suecia, entre otros.

Todos ellos concluyen que cuando los niños bailan, su cerebro libera endorfinas, ese neurotransmisor que desencadena la sensación de bienestar, tranquilidad y alegría.
Cuando se mueven al compás de estímulos rítmicos, experimentan más emociones positivas dando lugar a un sentimiento de placer y felicidad visible en su alegría.

La verdad es que estas sensaciones también las vivimos muchos jóvenes y adultos cuando dejamos a un lado las limitaciones de la vergüenza o el corte de que nos vean bailar y nos permitimos disfrutar del baile con mayor libertad.
Los más pequeños lo hacen de manera innata. Ya desde bebés muestran caritas de placer moviéndose al ritmo de la música cuando suena.

Los beneficios del baile en los pequeños son innumerables

El baile es mucho más que una actividad que estimula el desarrollo físico, ¡qué ya es bastante!, porque favorece el sentido del equilibrio y ayuda a mejorar la coordinación psicomotora, la flexibilidad, la tonicidad muscular, la salud cardiovascular, la destreza y agilidad corporal…

Mientras juegan y se divierten, el propio movimiento a ritmo de la música también les va estimulando su propio desarrollo psíquico y emocional.
Es una actividad en la que los peques se desinhiben con facilidad logrando además distintas habilidades sociales al interactuar entre iguales compartiendo emociones a través de los movimientos.
Contribuye a mejorar la autoestima y a aumentar la confianza en si mismo que permitirá hacer nuevos amigos y una mejor socialización en equilibrio emocional.
Cuando los niños y niñas están aprendiendo a bailar desarrollan capacidades intelectuales como la concentración, la memoria, la creatividad y se liberan tensiones que facilitan el estudio y la capacidad de mejoras en las tareas académicas al reducir muy significativamente los niveles de ansiedad y estrés. Actualmente los escolares andan bastante cargaditos de estas dos inoportunas dificultades.

Así que no cabe duda de que aunque solo fuera por el placer y la felicidad que los pequeños pueden sentir, bailar es una de las actividades más interesantes que los niños y las niñas pueden hacer.


Especialistas en Educación, docentes, psicólogos y pedagogos, recomiendan el baile en los niños y niñas como «medicina» emocional cotidiana y como equilibrio de descarga del horario ya saturado de los hijos, lleno de deberes y múltiples actividades estresantes.
Muchos padres y madres que, con buen criterio educativo, no quieren que sus hijos pierdan la infancia, están comprobando los enormes beneficios de llevarles aprender a bailar en escuelas especializadas.

ChLL / enmadridrio.es


En Madrid funcionan algunas escuelas de baile muy buenas. Nos hemos fijado y nos detenemos en una de las más prestigiosas que trasciende las fronteras de nuestra ciudad. Hablamos de ‘Dance in Progress’, en la que su multipremiada fundadora, Atocha Martín y un equipo de geniales profesionales enseñan, con enorme vocación y una gran sensibilidad educadora, a niños y niñas haciendo que el baile sea para ellos y ellas un mundo feliz.

«Para muestra, un botón»: aquí Daniela nos comenta su alegría y felicidad de aprender Baile con Atocha.

Así es a grandes rasgos «Dance in Progress«

Especializada en enseñanza del baile a niños y niñas.

Su directora y fundadora, Atocha Martín, conoce muy bien cómo aprenden los pequeños porque lleva enseñando desde hace 18 años. Lo suyo es vocacional. Por ilusión propia dejó aparcada su carrera personal, llena de brillo y éxitos, para dedicarse con toda su entrega a la enseñanza de estas disciplinas artísticas a los niños y niñas.
Tanto ella como el resto de profesores de Dance in Progress son especialistas no solo en su materia, también en su didáctica particular en los niños, que requiere una sensibilidad educadora especial.
«Para enseñar bien baile a Manuel o a Lola, hay que conocer bien a Manuel o a Lola». Parece de perogrullo, pero piensen los lectores lo profundo de ello: conlleva un conocimiento añadido de los comportamientos psicológicos y sociales de los peques, en un acercamiento empático a la realidad de cada niño y niña en su individualidad para poder desarrollarse y relacionarse bien en grupo.

Un lugar donde los niños y niñas son felices durante sus clases y aprenden a serlo también fuera de ellas.

Dance in Progress consigue que los alumnos se diviertan y sean felices bailando, a la vez que aprenden sin darse cuenta, mientras hacen ejercicio y aprenden valores muy importantes que les beneficiarán en el futuro : compañerismo y trabajo en equipo; disciplina; superación física y mental

Hacer lo que más les gusta sin sacrificar su tiempo de estudio

En la página web de Dance in Progress en la que, por cierto, se refleja la magia de esta Escuela de Baile, leemos «Nos encantan que los niños y niñas bailen, pero somos conscientes de lo importante que son los estudios y que no se despisten de ello. Por eso, queremos ayudaros ofreciendo facilidades y opciones para poder combinarlo. También motivamos a los niños a sacar buenas notas premiándolos, para que no tengáis que quitarles lo que más les gusta y aprendan desde pequeños a organizarse el tiempo y compaginar ambas cosas«.
Por mensajes a padres y madres con esta complicidad educadora comprobamos la seriedad y la implicación de Atocha y su Escuela de Baile en el desarrollo formativo integral de sus alumnos.

Una metodología basada en el entrenamiento y diseñada para «saborear» cada nivel

Su forma de enseñar se basa en la metodología de entrenamiento. «Nos funciona y a través de ella conseguimos que los alumnos/as aprendan más rápidamente y con menor riesgo de lesión al ir subiendo de nivel o haciendo actividades como gimnasia acrobática.
Según la edad las clases tienen distinta duración que va en aumento según van creciendo. Con 4 y 5 años empiezan con una pre-danza donde les vamos introduciendo en la danza con ejercicios divertidos. A partir de los 6 años ya pueden elegir el estilo que más les guste o combinarlos».

Motivando la curiosidad, sus ganas por aprender, por descubrir y conquistar nuevas metas

Me ha encantado leer en su web y que he comprobado directamente en su ambiente cosas como esta que Atocha Martín y su equipo hacen realidad en su Escuela «De esta forma crecen siendo niños alegres, fuertes, sin miedos, dispuestos a trabajar para conquistar otra meta. Y todo esto lo hacemos desde el cariño, formando una familia de las que entras a formar parte desde el primer día, donde el respeto, el compañerismo y el trabajo en equipo forman un papel importante así como nuestra forma de comunicarnos con ellos.
Nuestro objetivo es conseguir que se diviertan y sean felices bailando, a la vez que aprenden más y más sin darse cuenta mientras hacen ejercicio y aprenden valores que les beneficiarán en el futuro».

Sorprende la cantidad de estilos y modalidades que Dance in Progress enseña a niños y niñas a partir de la edad de 4 años.

Confieso mi sorpresa, cuando comprobé tantas modalidades y estilos que se enseñan aquí. Parece un Conservatorio de Danza para niños y niñas. Predanza, donde los más peques empiezan a descubrir la danza con técnicas básicas y juegos divertidos.
Ballet. Nos cuenta Atocha Martín que «lo más difícil del ballet es coger toda su técnica y bailarla como si no costase nada. Es el mejor entrenamiento de un bailarín ya que es la base de toda danza. Nos proporciona cualidades como limpieza de movimientos, líneas, elegancia, precisión y aunque para muchos suene raro el ballet Clásico es la herramienta con la que los bailarines nos ponemos en forma ya que nos aporta potencia y resistencia. El ballet es una actividad muy completa y sin duda llena de belleza».
Sobre el Baile Moderno me ha llamado la atención la cantidad de estilos como funky, comercial, hip-hop y las técnicas diferentes cuyas características comunes es que están llenos de energía, fuerza, espontaneidad y diversión.
«Controlar la técnica hasta hacerla tuya y encontrar tu estilo, tu propia autenticidad, tener el control de tu cuerpo al bailar y fluir es una de las sensaciones liberadoras y naravillosas que nos proporciona el Baile Contemporáneo«.
También se enseña en Dance in Progress Danza Española, una forma estilizada y muy elegante también de interpretar la música clásica española como piezas de Manuel de Falla, Granados o Albéniz, a caballo entre el flamenco y el ballet clásico.
Y Gimnasia Rítmica que desarrolla según nos cuentan la armonía, la gracia y la belleza mediante movimientos creativos, traducidos en expresiones personales a través de la combinación musical.
Pero me llaman mucho la atención estas dos modalidades del catálogo de clases que imparten: la Gimnasia Acrobática y Los Giros. En la primera según me comenta la directora Atocha Martín «trabajamos la acrobacia muy despacito, desde lo más básico y asegurando muy bien la base de esta disciplina para evitar caídas o lesiones. En Dance in Progress creemos que la gimnasia acrobática y la danza se dan la mano y juntas hacen un equipo muy potente. Nos gusta animar a nuestros alumnos a completar su formación con esta disciplina porque realmente vemos que los alumnos que lo hacen lo disfrutan muchísimo y a la hora de bailar tienen un as bajo la manga bien guardado«.
Cuando le pregunté con cara de asombro qué era eso de los Giros, me dijo que «Girar es una de las cosas más complicadas en el baile y el trabajo para poder hacer muchos giros seguidos es bastante extenso. Hay muchos puntos en los que trabajar y dedicarle solo una porción de una clase a esta técnica es realmente muy poco. Sabemos lo frustrante que es ver videos de bailarines que hacen muchos giros seguidos cuando te estás dejando la piel en ello. Por eso en Dance in Progress hemos abierto una clase especializada en trabajar y mejorar esta técnica«.

Un espacio encantador con instalaciones seguras y cómodas adaptadas con mucho mimo para los peques y para la enseñanza del Baile.

Esta fue otra de las muchas sorpresas positivas que me admiró de Dance in Progress, el lugar tan adecuado y tan pensado para disfrute, comodidad y seguridad de los niños. No es una nave dividida en salas, es un espacio acogedor, funcional y decorado con mucho gusto que crea un ambiente encantador.

Dance in Progress está en la Calle Juan Duque 27. Madrid 28005 / Madrid Río.

Cuando le dije a Atocha Martín que me gustaba mucho el logotipo de Dance in Progress, me habló de esta curiosa y tierna anécdota que me reafirmó en la entrega y la vocación con la que vive su trabajo:



«Quise meter la mascota de un monito gracioso y entrañable porque es la forma cariñosa en la que llamo a mis alumnos/as.
Ellos lo son todo. Les veo crecer y comparto muchos años de mi vida con ellos. Me regalan risas, sorpresas, miradas de ilusión, alegría, … Al final no puedo evitar quererles, sinceramente porque forman gran parte de mi vida y al final esto es por ellos. ¡Dance In Progress son ellos!
Soy una auténtica enamorada de las partes coreográficas de suelo y de todo tipo de acrobacias. Siempre estoy buscando pasos diferentes y originales, y además casi siempre mis coreografías son muy rápidas y al final la mayoría de las veces acabamos rodando por el suelo muertos de risa cuando practicamos los pasos nuevos. Un día como este les dije de manera cariñosa: “si es que sois mis monitos, estáis todo el rato haciendo volteretas por el suelo” y es cierto, si algo les describe, es que todos mis alumnos son muy flexibles, ágiles y rápidos. Así que no había oportunidad mejor que regalarles este guiño cariñoso.

Atocha Martín /