Es la forma en que Espacio Ronda quiso darnos un abrazo durante la pandemia para acompañar a la gente en su camino entre el dolor y la esperanza. Como una apología del deseo de que acabara ya tanto drama.

Armando Lozano es el director y «motor»de Espacio Ronda. Tambiés es director de la Federación para la Paz Universal, historiador del arte y poeta… Así que, de él solo se pueden esperar -como viene promoviendo durante décadas- ideas tan bellas:
«A mediados de marzo del año pasado las instalamos en el primer confinamiento. Llevaban las letras en japonés y un deseo de recuperar la esperanza para la gente que las viera.
Las grullas las realizó mi esposa, Atsuko Mugitani, y un par de amigas más, también japonesas.
La historia es tierna ya que mi esposa perdió a su madre por cáncer cuando tenía 10 años. Ella confeccionó las mil grullas esperando el milagro pero en aquella ocasión no surgió.
Al pedirle que hiciéramos este homenaje en medio de la pandemia, fue muy duro para ella porque le venían recuerdos de la misma situación cuando era una niña.
Yo la insistí que esa era la idea, acompañar a la gente en su camino entre el dolor y la esperanza».

Gracias, Armando Lozano. Gracias, Atsuko Mugitani. Gracias, par de amigas de Atsuko Mugitani.
… por compartirnos algo tan bello en fondo y forma con tanto respeto y tanto honor.

ChLL / enmadridrio.es

Foto malilla de algo precioso tomada por ChLL desde exterior en uno de los ventanales de Espacio Ronda

Foto malilla hecha desde interior por ChLL de algo precioso | Ve a verlo en vivo y sentirás mejor su significado

Una antigua leyenda japonesa promete que cualquiera que haga mil grullas de papel recibirá un deseo tal como una vida larga en paz interior o la recuperación de una enfermedad.

«Las mil grullas de origami son un símbolo de paz en Japón. En 1943 -1955 una pequeña niña japonesa, Sadako Sasaki deseó curarse de su enfermedad producida por la radiación de la bomba atómica construyendo mil grullas.
Una leyenda japonesa dice que si haces mil grullas de papel se te concederá un deseo del corazón. Con esa idea en la mente, Sadako Sasaki, una niña japonesa que le gustaba muchísimo correr y que tuvo que dejar de hacerlo al verse afectada por la bomba sobre Hiroshima, empezó a hacer grullas de papel para que su deseo del corazón, que era correr de nuevo pudiera realizarse. Sadako hizo las mil grullas (lás últimas con mucho esfuerzo porque estaba muy enferma), pero aunque murió, su sueño del corazón transformó sus grullas de papel en el símbolo de la paz en Japón».

En Japón se regalan grullas de Origami para desearle a la otra persona salud, felicidad, bienestar y prosperidad

La carga espiritual que tiene la figura de la grulla la ha hecho famosa en todo Oriente. Según una leyenda, esta ave protege a los débiles con sus grandes alas y transporta a las personas a los terrenos espirituales más elevados. Cuando alguien fallece, se dice que lleva su alma hasta el paraíso.

Cuando alguien ve una grulla en el Lejano Oriente lo considera un buen augurio. Se la llama ‘el ave de la paz’ o ‘de la felicidad’

En Asia se cree que las aves son el vehículo del alma, y las grullas, al ser un ave de gran tamaño es vista como una predicción de felicidad. Esta estilizada ave resalta por su elegancia y por poseer una serie de connotaciones que la han llevado a ser una parte sustancial de la cultura japonesa.